¿Recordáis el anuncio de hace unos años (bastantes) de la
DGT, sobre cómo se veía un borracho al llegar al coche, y cómo lo veían los
demás? Eso es expectativa vs realidad. Nos movemos en un mundo de deseos, de me
gustaría y de debería, por eso nuestra cabeza siempre imagina con antelación
cualquier circunstancia futura. ¿Eso es malo? No. Si tienes claro que lo que te
estás imaginando y es solo eso… un deseo, una fabulación de la realidad. El
problema lo tenemos cuando creemos firmemente que la película que nos estamos
montando (ríete de Spilberg), es lo que va a pasar. Es entonces, cuando
llegamos a la situación y todo parecido con lo imaginado es inexistente, que
nos venimos abajo (oiga) y nos sentimos fatal. ¿Pero nos sentimos mal por
habernos equivocado al imaginar? No (de nuevo). Nos sentimos mal porque la
realidad no se ha ajustado a nuestros deseos. Eso pasa, en parte, por tener
poca tolerancia a la frustración, y en parte por imaginarlo todo únicamente
desde nuestro punto de vista, sin tener en cuenta lo que sabemos de los demás,
cómo son, cómo se comportan. Pero sobre todo nos pasa porque vivimos
desconectados de nuestra realidad… ¿cómo vamos a conectarnos con ella, si
siempre vivimos en lo que va a pasar a continuación, y no prestamos atención a
cómo se desarrollan las cosas aquí y ahora? Este hábito nos hace perdernos
muchas «pistas» (a Sherlock no le pasa) que cambiarían nuestra percepción sobre
ese futuro imaginado.
¿Entonces, es malo imaginar cómo puede desarrollarse una situación
en el futuro? No (y no es por repetirme), si te preguntas cosas como estas:
¿Quiénes van a estar en esa situación?, ¿Cómo son esas personas?, ¿Cuál es mi
relación actual con ellas?, ¿Cómo se han comportado en situaciones parecidas en
el pasado?, ¿Qué intereses pueden tener en esa situación futura?, ¿Cómo se
relacionan entre ellos? Y ¿entre ellos conmigo?, ¿Es una situación
extraordinaria?, ¿Por qué nos vamos a encontrar todos? ¿Nos vamos a encontrar
todos?, ¿Qué información real tengo sobre ese hecho?, ¿Esto que imagino, está
basado en la realidad, o solo en lo que yo quiero? Estas preguntas y algunas
más convierten la expectativa en una preparación del evento. Cambiamos deseos
por planificación. Aun así debemos tener en cuenta que hay factores que
desconocemos por completo, y que por eso no podemos calcular su impacto… ¡¡pero
por lo menos no se acabará pareciendo lo imaginando a la realidad como un huevo
a una castaña!!
Ahora bien, todos tenemos derecho a montarnos películas
(¡¡allá vamos, Woody!!!). Si queremos ejercerlo, y además lo que deseamos no se
parece en nada a lo que va a pasar… realmente no pasa nada… siempre y cuando no
nos frustre, y nos haga sentir incompetentes. Ser honesto con uno mismo y
reírnos del yo quería y esto tengo, es importante. Además, y volviendo al
anuncio de la DGT… ¿a que todos hemos visto a un borracho andando? ¿Por qué (a
santo de qué), el alcohol puede hacer peligrar el equilibrio de un cosaco
(entrenado en mil batallas alcohólicas) y el mío (mientras me monto mi peli)
no? Todos hemos visto bailar a un borracho… ¿por qué yo (en mi ensoñación) voy
a seguir bailando con ritmo (cuando no lo tengo ni sobrio) con cuatro copas, si
hasta Gervasio Defer lo pierde con dos? ¿Si yo he cambiado en estos 20 años (un
poquito… casi ná), por qué los antiguos compañeros de colegio se quedan
embobados mirándome, sorprendidos porque el tiempo por mí no pasa (repito)… en
mi ensoñación?
Amigos míos, soñar es libre (y gratis)… no hagáis que tenga
un coste para vosotros. Separar lo que os gustaría que fuera, de lo que va a
pasar en realidad. Lograréis tener mucha menos frustración, y aumentaréis
vuestra autoestima. Un abrazo a todos.
Author:
Ana Saro Moncloa
Article title: ¿EXPECTATIVA?
VS ¿REALIDAD? - Bliss Psicología -
Website title: Bliss
Psicología - Psicólogos Majadahonda

No hay comentarios:
Publicar un comentario